BLOG PEDAGOGÍA COTIDIANA: «ACOSTARSE TEMPRANO.»​

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8 Febrero, 2020

Tantos años de estudio y de experiencia para tener que dar estos consejos que son tan de perogrullo. Todo el mundo sabe lo importante que es para los niños pero, a la hora de la verdad, la mayoría encuentra excusas para “saltárselo a la piola”. Es difícil llegar a aceptar la permisividad con la que no pocos padres y madres consienten que el acostarse tarde afecte negativamente a sus hijos. Muchos de ellos están, incluso, suspendiendo.

Todos los informes médicos que he consultado recomiendan que nuestros niños, adolescentes y jóvenes duerman diariamente entre ocho horas y media y nueve para poder rendir de manera adecuada. Si hay que levantarse a las 7,00 ó 7,30 horas de la mañana para ir al colegio ¿A qué hora hay que acostarse? Está claro. Entre las 22,00 y las 22,30 horas.

¿Cuántos de nuestros adolescentes y jóvenes se acuestan a las 22,00 horas? Desgraciadamente, poquísimos. Especialmente aquellos en los que coinciden a estas horas las series televisivas que gozan de más audiencia que suelen ser las de los contenidos menos recomendables para la educación en valores de nuestros hijos. Y ya con el móvil tienen todas las cadenas y todas las redes. Muchos niños y jóvenes viven “enredados y encadenados” al móvil. Además de lo inadecuado de muchos contenidos, quiero hacer hincapié hoy en lo inadecuado de la hora para dormir.

Por acostarse tarde es habitual que muchos lleguen tarde a clase y, muchos más, absolutamente dormidos. Para ellos, el rendimiento de las primeras horas de la mañana es nefasto. Entre que algunos se enteran de poco y que están dormidos; la falta de atención está servida. Y el suspenso, también. El suspenso del niño o niña que hace lo que le da la gana es el suspenso de su familia que se lo consiente bajo la excusa o justificación de la tolerancia o, peor aún, bajo la incapacidad de fijar unos criterios, límites y valores.

Por favor, no tengan televisores en el dormitorio de sus hijos. Y pongan una hora límite para el uso del móvil. Muchos de ustedes no lo controlan pero la mayoría de los adolescentes y jóvenes hacen un uso inadecuado de los mismos. No colaboren con ello. Más bien, colaboren en lo contrario. Estas actividades no son malas en sí, pero hay que controlarlas porque están trayendo consecuencias muy negativas en la situación académica y educativa de nuestros jóvenes y adolescentes.

Por favor, asumamos que la tarea de la educación de nuestros hijos es  la labor más importante y más bonita que podemos hacer como padres. Muchos padres ya lo han asumido y están triunfando como educadores. Otros, todavía deben concienciarse.

¡Ánimo que merece la pena! ¿Nos dejas tu comentario?

 

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